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Bandas sonoras para el día a día

26 Sep
Muchas veces nuestra vida parece una película. El tema es que hay veces en la que seguro que os pasan cosas que son merecedoras de una banda sonora de fondo pero aún no lo sabéis. Y ahí entro yo en juego, queridos lectores. Os voy a facilitar algunas canciones que recordaréis en ciertos momentos de vuestras emocionantes vidas y le daréis el puntito de postproducción a ellas que hará que todo sea redondo. Recomiendo darle al play antes de leer la descripción de cada hit.

Canción para levantarse un día festivo: para estos días que abres el ojillo y entran unos rayos de sol por la ventana, brillan en el aire algunas motas de polvo y te das cuenta de que hoy no hay que ir a trabajar, te rascas el culo sin ningún conocimiento y puedes desperezarte como un mastín y hacerte el remolón todo lo que quieras, con una sonrisa en tu cara hinchada…

Canción para hacer el mal: imagina que has quedado con una manada de amigos, y ya estáis todos juntos, algo muy grande se cuece y probablemente habrá bajas, pero el miedo es un sentimiento que hoy no existe. La canción vale también si eres una señora con cardado y la puerta de las rebajas está a punto de abrirse.

Canción del ego fuertecito: aunque esta canción es conocida por los conciertos de año nuevo, os insto a que le demos otros usos. Por ejemplo, cuando descubras con regocijo que esos pantalones que semanas antes no te cabían ni en una oreja, ahora te sientan otra vez como un guante.

Canción para tus momentos épicos: este increible tema puede ser una perfecta banda sonora para cuando te encuentras veinte leuros con los que no contabas en unos pantalones, o cuando llegas a casa despues del trabajo y te has pasado el día entero pensando en esas natillas que hay en el frigorífico, abres el refrigerador y compruebas que siguen allí.

Canción de bombilla encendida: estás enfrascado con tus amigos en un sesudo debate sobre grandes cómicos mundiales del siglo XX. De repente en tu réplica definitiva pretendes hablar de… un momento… si joer, ese que era calvo, un gran secundario… si hombre, este que salía en la tele y era un mago del humor físico y que tenía una dicción privilegiada… cómo era… ehmmm… Descubres que toda tu vida girará sobre ese pensamiento hasta que recuerdes el nombre. A partir de entonces sólo podrás pensar en cómo se llamaba este tío, no harás caso al resto de personas que te rodean, y tu miserable vida dependerá de que se te encienda la bombillita. De repente, aparece en tu memoria con grandes letras iluminadas la respuesta, mientras empieza a sonar la canción de abajo. Raúl Sénder.

Haced la prueba, imaginaos estas canciones (y otras que se os ocurran) en determinados momentos de felicidad por las pequeñas cosas y veréis qué puntazo. Feliz lunes.

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Top five de canciones peliculeras del minibajito

23 Sep
El otro día os hablaba de melodías de series de televisión que conseguían dejarme zombie delante de la pantalla cuando era un tierno retoño. Hoy le toca el turno a melodías de películas que vi en mi infancia, se metieron en mi cabeza y  aún sigo tarareando para alegría y solaz de la gente que me rodea.

The Aracuan: el Aracuan era un pajarete con TDA que salía en la película de Disney Los tres caballeros. Cantaba una pegadiza tonadilla que se te metía en el cerebro y no salía ni con agua caliente. A algún coleguita me he encontrado a ciertas horas haciendo el Aracuan…

Arriba, abajo: si este tema de Parchís lo hubiese grabado en la actualidad una banda granadina recién salida del horno, a los de Mondosonoro se les habría hecho el culo pepsicola. Un temazo en el que Tino da lo mejor de sí. Me flipan la línea saltarina de bajo, la melodía y los exagerados arreglos de cuerdas, metales y sintes. En el video que os cuelgo, la canción empieza en el minuto 1:00, pero antes sale un gordo meando desde un globo.

La canción de Pepa Pipa: esta canción salía en la película Las aventuras de Enrique y Ana. No me gustaba nada, de hecho me daba bastante lache, como supongo que a cualquier ser humano que no haya matado y posteriormente se haya comido a otro ser humano.  La pongo como curiosidad, ya que la cantaba Millán Salcedo, de Martes y Trece. Suena tan tremendamente aguda y desagradable porque le subieron el pitch a la grabación buscando gustar al público canino.

Me gusta reír: mi hermana tenía esta peli grabada y durante meses la estuvo poniendo a diario cuando volvíamos del colegio. Mi padre llegaba de trabajar siempre en la misma escena, en la que la madre de Jane y Michael Banks se va con sus amigas feministas a una manifa. He de reconocer que mis padres nos criaron con paciencia infinita. El lado bueno es que mi hermana y yo nos sabemos fragmentos enteros de memoria de este peliculón. El lado malo es que estas cosas no se pueden poner en el currículum.

Tú a Bostón y yo a California: estas gemelas fueron mis primeros amores platónicos de la infancia. Luego me pusieron gafas y me di cuenta de mi ERROOOOOR. También me di cuenta de que la rana Gustavo tiene pelotillas. Años más tarde descubrí que el papel de las gemelas lo hacía una sola actriz,  Hayley Mills. Y así, amigos,  mis enclenques convicciones infantiles se fueron por el retrete.

Top five de bandas sonoras televisivas del minibajito

16 Sep
Para irnos al fin de semana felices y antes de que empecéis a hozar por esos bares de dios,  tras un par de posts más serios (y dennsos) volvemos a lo que nos gusta, el cachondeo y el libre albedrío. Hoy os presento las canciones que de chinorri hacían que me quedase plantado delante de la tele sin mediar palabra, con la boca abierta y el chupete de medio lado. 

El planeta imaginario: esta banda sonora es una versión del Arabesque de Debussy por un tal Isao Tomita.  El programa era pura droga visual y sonora para niños, estramonio catódico para el niño y la niña en aquella televisión moderna y superprogre de los ochenta. Yo no entendía un carallo de aquel programa, pero la canción de la entrada me quedaba hipnotizado.

La aventura de las plantas: este programa se emitía cuando era un bajista de dos palmos, pero recuerdo la banda sonora de Joël Fajerman perfectamente porque mi padre tenía el vinilo. Hace poco he recuperado el disco en internet y es una delicia, el arpegio de fondo de este tema me sigue poniendo el cutis de ave. Eu (de cologne), te insto a que la versionemos.

Yo y mi llama: una de las muchas canciones de los fragmentos del Barrio Sésamo americano que nos colaban en la versión española (en realidad casi todo el programa estaba extraido de la versión americana). Esta me llamaba especialmente la atención por aquello de que veíamos ir a una llama al dentista y nos parecía normal. Me surge una duda… qué pensaría el señor o señora que tuviese la cita a continuación. Mi generación creció rodeada de estímulos absurdos (así hemos salido), aunque todavía tenemos que dar gracias a que los inefables teletubbies fueron posteriores.

Profesor Poopsnaggle: creo era una coproducción de varios países, un tanto cutre, pero la canción con la que terminaba la serie en su momento me parecía el mayor hit escrito hasta la fecha. Un temazo.

El gran héroe americano: un tipo se encuentra un traje de superhéroe pero como viene sin manual de instrucciones no lo sabe utilizar. Con esas premisas la serie puede parecer acongojante, y en su momento lo parecía, pero no se os ocurra volver a verla, porque es un mojón considerable y pierde mucho con el tiempo. Eso sí, la canción de entrada es excelente, al nivel de los problemas crecen o canción triste de Hill Street.

Creo que habrá continuaciones de este post, ya que me quedo atrás decenas de canciones, y seguro que con vuestra ayuda puedo llegar a acordarme de decenas más. Buen fin de semana.

En serie te lo digo (II)

1 Sep

Laura que voy con lo que te doy

En vista del feedback recibido tras la primera entrega, hacemos una continuación del post de las series, agradeciendo a Enrique Falcó, Tesorero, Bonica del tó y  Kamikaze Pum (a ver cuando vuelves con tu blog, cacho perro) su colaboración.

Uno de ellos nos insta a criticar series del palo de Escuela Degrassy, Cosas de Casa, El principe de Bel Air y Salvados por la campana. Para ahorrar tiempo, las critico a todas juntas en un solo párrafo: truños bien gordos, que de joven los veías porque a la hora de comer era o eso o el telediario, o  porque estabas en casa con las dos piernas escayoladas y sin pilas en el mando a distancia de la tele. Lo mejor de estas series eran los doblajes en plan Isetta pa que yo te la meta, de Steve Urkel , o Carambola a la izquierda, carambola a la derecha, dame cinco pavos para chili con carne de Rapael de Laghetto. Todavía las siguen poniendo en canales de la TDT, y mucho me temo que las seguirán viendo los hijos de nuestros hijos… y los hijos de los hijos de nuestros hijos… y los hijos de los hijos de los hijos…

pa habernos matao

Un cachondo vía email nos dice que nos dejábamos en el tintero Médico de familia. Un producto al estilo miliquito, adalid del buenrollismo y la corrección política. Todas las etnias, minorías, taras o edades tenían cabida en los inclasificables guiones que nos narraban las aventuras y desventuras del doctor Nacho. Eso sí, la chacha era andaluza. Los mejores momentos nos los brindó el abuelo Manolo cuando hablaba con Chechu aunque si tenemos que quedarnos con una secuencia, sin dudarlo escogemos la grotesca y sanguinolenta muerte de Marcial. Gore español del chusco que haría palidecer al mismísimo Jess Franco.

También nos pide un pizpireto anónimo que hablemos de Los Serrano. No hablaré de ellos por incestuosos y por cochinos.
En cuanto a series como Carnivale y Prison Break tengo que reconocer que las tengo en la lista de cosas pendientes de ver, así que entono el mea culpa, me fustigo y les doy prioridad en un futuro a medio plazo.
Dicho esto, pasaremos a analizar las series que nos olvidamos en el anterior post…

Weeds: una joven madre con dos hijos enviuda y para mantener su estatus decide pasar marihuana en el entorno de clase media en el que vive. La cosa se complica y cada vez mete más el hocico en el negocio, así que su vida será a partir de entonces una sucesión de victorias y derrotas. Simple, pero muy divertido. Una serie con un punto canalla muy atractivo. Lo mejor: me pongo de pie para nombrar a Mary Louise Parker, la actriz que da vida a la protagonista, pero ojo, en versión original. También son muy grandes los personajes de Andy y Doug. Lo peor: la serie va decayendo.

The Big Bang Theory: comedia de estas de veinte minutillos. Dos físicos teóricos, con graves problemas de socialización y que cumplen punto por punto el estereotipo freak viven juntos, y un inesperado día llega a su edificio una vecina maciza que les trastoca todo su universo. A mi me hace mucha gracia, pero entiendo que haya  gente que no reconozca algunas referencias al mundo de los videojuegos o el cómic y les parezca un poco espesa. Está muy bien hecha, incluso tienen asesores científicos para escribir los guiones. Lo mejor: Sheldon, aunque le estén dando demasiado protagonismo y corre el riesgo de quemarse. Rajesh, el hindú de apellido infinito también es un puntazo. Lo peor: qué coño pinta Blossom en la última temporada.

Modern Family: una de las mejores comedias de los últimos tiempos. Original, con un reparto insuperable y unos guiones desternillantes. Blanca, la bajista consorte, tiene un problema serio con las cosicas que dan vergüenza ajena y lo pasa fatal cada vez que Phil Dunphy sale a escena. Yo incluso aplaudo, creo que es el personaje de ficción  con el que más me río, junto con Russian Red… ¿cómo?¿que ella es así?… maaadre. El resto de los actores lo bordan también, incluida una neumática Sofía Vergara que demuestra unas dotes excepcionales para la comedia. Lo mejor: cada aparición de Phil Dunphy, las historias del matrimonio gay, cada una de las múltiples veces que los personajes rompen la cuarta pared.  Lo peor: el doblaje no está mal, pero la versión original la hace subir muchos enteros.

En serie te lo digo

27 Ago
Desde hace mucho tiempo tengo un problema con el cine: me da una pereza tremenda sentarme durante dos horas y pico a ver algo que de antemano no se si me va a gustar. Luego, una vez que me pongo, la verdad es que disfruto mucho con casi cualquier película que veo. No tengo nada de bouquet cinéfilo, aunque las pelis que más me emocionan son las comedias del cine clásico americano. Como dijo Fernando Trueba: me gustaría creer en Dios para darle las gracias, pero como no creo… gracias Billy Wilder.

Puedo ver pelis en 3D… sin gafas

Ante este lache catódico, las series televisivas han supuesto la solución definitiva a mis problemas. Capítulos de veinte minutos o una hora a lo sumo, consumo rápido con sumo gusto y a otra cosa mariposa. Aunque a veces es imposible no ver dos o tres episodios seguidos, sobre todo cuando dejan un final abierto e inquietante en alguna entrega. Por suerte, estamos viviendo una época dorada en lo que a series se refiere, y es posible gracias a internet ver cualquiera en versión original, online y sin ni siquiera tener que descargarla. Además, ahora ir al cine además de caro, resulta aburrido. Cuantas más películas hay en tres dimensiones, más planas me parecen. Voy a hacer un recorrido por lo que más me ha fascinado en estos últimos años, con el criterio chusco y la credibilidad de taberna que adorna a este blog.

Friends: todo empezó con esta serie. Me grababa los episodios de canal plus, ordenaditos por temporadas. Incluso hicieron un marathon de friends en el plus que nos dispusimos a ver entero un amigo y yo pertrechados de margaritas de José Cuervo, aunque no llegamos a ver la marathon entera gracias a la modorra que da el tequila. Friends y margaritas, una noche para muy machos como podéis ver. La serie era tremenda, con unos personajes bien trabajados y unos guiones hilarantes. Si ves algún episodio en la actualidad te darás cuenta de que no han perdido nada, siguen siendo igual de graciosos. Lo mejor: Phoebe o Chendler. Lo peor: el coñazo que dieron con Ross y Rachel.

Lost: de las mayores putadas que me han hecho. Yo era de esos que tenían la taza de iniciativa Dharma, camisetas de la estación cisne… todo un frikazo de Perdidos. Les perdonaba cada metida de gamba en el guión, que algunos personajes fuesen previsibles, que se hiciesen la picha un lío con los argumentos, pensando que el final merecería la pena. Maldita sea. La cara que se nos quedó a la bajista consorte y a mí tras el último episodio fue la misma que pone una liebre cuando le dan las largas, un primor. Lo mejor: lo que teorizabas sobre lo divino y humano con otros fans. Me encantaban las teorías físicas de Eu (de cologne). Lo peor: que no se hubiese hundido la isla con todos los guionistas dentro.

Mad Men: ambientada en la Nueva York de los años sesenta, es una obra de arte. Escenarios, vestuario, actitudes de otras décadas, el trato que se dispensa a la mujer, el tratamiento al negocio de la publicidad en aquellos años. Sólo una pega: es bastante lenta, y hay algunos episodios prescindibles.Aún así, merece mucho la pena. Lo mejor: el personaje de Don Dreaper. Lo peor: el actor que interpreta a Don Dreaper es un palo.

Los Soprano: imprescindible. Todas las temporadas son míticas, y el final resultó el mejor que se podía escribir. Es la historia sobre el día a día de la familia de un mafioso, pero más que de mafia, esta serie habla sobre personas. Al final les coges hasta cariño a los personajes, por muy criminales y cafres que sean. Lo mejor: la relación entre Tony Soprano y su psicóloga. Lo peor: a veces los guionistas se toman demasiado tiempo para contarte alguna historia. Es un mal común en algunas series de la HBO, también pasa en The Wire.

Dexter: me costó cogerle el punto, pero la verdad es que a veces tiene su aquel eso de que te lo hagan pasar mal. La serie va de un psychokiller que trabaja como forense en la policía de Miami, y que encauza sus instintos asesinos cargándose gente que se lo merece, tras comprobar que sus víctimas han sido culpables de algún asesinato o crimen horrible y han salido de rositas. Entenderéis que ver esta serie y terminar entendiendo al protagonista hace que te plantees serios dilemas morales. Lo mejor: momentos puntuales que te dejan picueto, mirando al cielo y gritando por qué a cámara lenta. Lo peor: cuando invocas a Dexter tras alguna injusticia, dándote cuenta acto seguido que se te ha calentado el pico.

El padre de Malcolm metido a narco

Breaking Bad: ahora mismo es mi serie favorita. Es bastante dura, pero tiene momentos antológicos. Un genio de la química, que por circunstancias de la vida termina como profesor de instituto, es diagnosticado de cáncer. Él, para dejar a su familia (su mujer está embarazada y además tiene un hijo disminuido) con el riñón cubierto, decide fabricar metaanfetamina y venderla, antes de morir. Toma ya. Mención especial a Bryan Cranston, actor que da vida a Walter White. Actorazo. Lo mejor: momentos en los que no te queda otra que saltar del asiento y aplaudir como un loco ante lo que has presenciado. El papel de Heisenberg. Lo peor: por ahora nada. Soy muy fan, así que no se qué tiene mi niño de feo ,que yo no lo veo.

Cómo conocí a vuestra madre: comedia de alta escuela, con guiones brillantes, personajes carismáticos como Barney o Marshall y un humor con el toque canalla necesario. Es como friends pero llevada a un nivel un poco más cabroncete. Ha perdido fuelle en esta última temporada, pero sigue siendo la mejor comedia de la actualidad. Lo mejor: la cabra, el cuca-ratón, la piña, el día de acción de tortas, la obra de teatro de Barney… Lo peor: Ted Mosby es un sinsangre.

Juego de Tronos: tremenda adaptación del primer libro de la saga Canción de hielo y fuego, de George R.R. Martin. Cine de aventuras del bueno en episodios de una hora, y una producción y trabajo artístico de nivelazo. Deseoso estoy que empiecen a rodar la segunda temporada. Lo mejor: Tyrion Lannister y Khal Drogo. Lo peor: que si te has leido los libros , ya sabes lo que va a pasar.

Me queda por hablar de Weeds, The Big Bang Theory, The Wire, Futurama, Mr Sunshine… y un puñado más, pero eso lo dejo para otro día. Irse por la sombra.