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Cine sonrojante – El proyecto de la Bruja de Blair

28 Oct

Por primera vez en nuestra sección de cine sonrojante vamos a analizar una película americana. El proyecto de la bruja de Blair fue un pelotazo en su momento, con una taquilla espectacular, algo de gran mérito ya que la promoción la hicieron por medio de virales a través de internet y contando con un bajísimo presupuesto.

La historia es que todo esto salía en los periódicos y televisiones y la definían como película de culto, con lo que ibas al cine con unas expectativas altísimas y una vez en la sala se te caían los palos del sombrajo. Pero no adelantemos acontecimientos.

Título: The Blair Witch Project

Año:1999

Duración: 81 minutos

Directores y guionistas: Daniel Myrick, Eduardo Sánchez

Reparto: Heather Donahue, Michael Williams, Joshua Leonard

Sinopsis: alguien graba con una cámara de estas de mano como las que usa la gente para filmar sus vacaciones en Matalascañas, el cumpleaños del abuelo, o en caso de que seas japonés, la pérdida de la dignidad y los dientes de tus retoños. Salen tres maromos poniéndote en situación hablándole a la cámara y diciendo pero sin decirlo que van a pasar cosas muy malas. Se meten en una tienda de campaña (algo que para el terror psicológico va de perlas, quien no se ha cagado de miedo estando de acampada y oyendo un ruido fuera pensando que era un coyote, el yeti o mocito feliz que venían a por tí) y dicen que van a morir, pero sin decirlo. Van a un bosque y ven palitroques colgados y pasan mucho miedo. Luego, tras dar la caca durante un buen rato sugiriendo pero sin sugerir , empiezan a correr y a dar voces, la cámara se menea una barbaridad y terminas buscando biodraminas en el bolso y añorando aquel crucero con fuerte marejada. Al final sólo queda una con gorro, y se graba a sí misma con el infrarrojo de la cámara llorando y con un moco como un blandiblub familiar en una oquedad de la nariz. Fundido a negro, fin del susto y planteamiento serio de tu error por no haber elegido muerte.

Opinión y puntuación sonrojante: he de reconocer que la sinopsis está un poco cogida con alfileres, ya que la película la vi hace años y al ir acompañado de una doncella no fui precisamente al cine a asustarme (guiño, guiño). Bajista consorte, es una bromita para hacer de reír a mis seguidores… ¿te has enfadado? ¿por qué coges eso?… parece que tiene un borde muy afilado… no.. socorr…nnNNOOOO ARRRGGGHH

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Cine sonrojante: La máquina de bailar

12 Sep
Hoy traemos una película que es cosita fina. Tras ver esta magna obra, después de que los títulos de crédito del final y toda mi vida pasaran delante mía sólo pude quedarme varias horas con la mirada perdida, vacío, sintiendo como si me hubiesen robado el alma. Sin más dilación pasaremos a analizar un mojón épico.

Título: La máquina de bailar
Año: 2006
Guión y Dirección: Óscar Aibar
Reparto: Santiago Segura, Jordi Vilches, José Corbacho, Eduardo García, Bárbara Muñoz, Chema Rodríguez, Óscar Salcedo, Benito Pocino, Josele Román



Sinopsis: al principio sale un japonés al que sus maestros Shaolines le convierten en el tetracampeón del mundo de baile en maquinita de  recreativos. Si tras estos primeros tres minutos no sales a correr, todo el sufrimiento posterior te lo tendrás más que merecido. Uno a uno van apareciendo grandes iconos de la pantalla grande que demuestran que eso de que el cine español está mal es una gran falacia. Sale Santiago Segura caracterizado como Garfunkel en sus años mozos, también actúa Mortadelo (Benito Pocino), pero el bueno, no el nen de Castefa, y José Corbacho, el estomagante amigo de Buenafuente. Mención especial al niño de Aquí no hay quien viva que borda su papel de niño de Aquí no hay quien viva. Durante la primera media hora de película se van sucediendo todo tipo de chistes de mariquitas, gracietas escatológicas, bromas sobre adolescentes salidos… sin puta gracia ninguna.

hello darkness my old friend

Tras esta media hora, cuando ya se te empiezan a pasar por la cabeza ideas como las de quemar cosas, viene lo más grande. Comienza la acción, les da por bailar en la dichosa maquinita y se pegan el resto de la película así. Ya está. Cuarenta minutos viendo a gente bailando en una máquina que emite una musiquilla crispante. El protagonista, con graves problemas a la hora de vocalizar, se enfrenta al japo del principio en un duelo letal de bailes, el japonés se cae y gana nuestro ininteligible amigo. Fundido a negro (de nuestras miserables vidas en ese momento) y fin. Ah, en mitad de la película sale un tipo que se parece sospechosamente al Borbón yendo de putas.

máquina de tortura

Opinión y puntuación sonrojante: si alguien os dice que le ha gustado esta película no le miréis directamente a los ojos y  moveos muy lentamente en su presencia. Esa persona es muy peligrosa. Hubo momentos mientras veía La máquina de bailar en los que pensaba que estaba formando parte de un macabro experimento. La puntuación que le damos, sabiendo que el baremo se sitúa entre uno (nada sonrojante) y quince (sonrojante hasta el infinito) es de catorce con noventa. 

Estando la saga Crepúsculo emitiéndose por ahí nos cuesta darle un quince a nada, por muy malo que sea.

Cine sonrojante: Brácula – Condemor II

5 Sep
Voy a empezar una sección nueva. No puedo parar de creaarr (esto último lo he escrito con los ojos en blanco y sacudiendo la cabeza). Creo que no he aprovechado todavía que tengo terminado quinto en cultura basura para llevaros de la manita por el pedregoso camino del cine mierda.

noche de setaas

Qué mejor película para empezar que alguna protagonizada por el celebérrimo Chiquito de la Calzada, que ha dejado para la historia un impresionante legado de material sonrojante. Reconozco que entre Pápa Piquillo, Aquí llega Condemor y su espectacular aparición en El oro de Moscú,costó mucho elegir. Pero creo que la peli de la que hoy hablamos no tiene desperdicio. Tengo que reconocer que vi esta obra de arte en el cine, en una sesión de tarde con mi amigo Enrique Falcó, hace muchos años, por lo que tengo unas lagunas considerables. También creo recordar que en toda la sala nos hayábamos tres espectadores, y el otro se quedó dormido a los diez minutos de película. Iría buscando un sitio fresquito para echarse la siesta.

Título: Brácula – Condemor II

Año:1997

Guión y Dirección: Álvaro Sáenz de Heredia

Reparto: Chiquito de la Calzada, Bigote Arrocet, Nadiuska, Javivi, Carla Hidalgo, Héctor Cantolla, Rubén Gálvez, Aramís Ney

Sinopsis: Chiquito y Bigote Arrocet van en barco. Alrededor hay gente que sobreactúa, Chiquito dice cosas de las suyas y Bigote se cree que sigue en el un dos tres. Por lo menos tiene la decencia de no decir lo de piticlín,piticlín. El barco se hunde y ellos luchan contra unos lamentables tiburones de plástico. Llegan a tierra y hay gente que sigue sobreactuando, sale Nadiuska, que fue una sensación en la época del destape pero a la que ahora fichan en películas de vampiros para ahorrarse el maquillaje.  Javivi  demuestra sus múltiples registros y en un alarde de interpretación en vez de tartamudear habla con acento francés. Llegan a un castillo, y unos señores que, adivinad… muy bien, sobreactúan, se piensan que Chiquito es el Conde Drácula. Bigote y el supuesto Conde  destrozan sin piedad ni vergüenza la pieza “Les toréadors” de Bizet. Luego Carla Hidalgo enseña las tetas. Al final Chiquito tiene que acreditar que es el príncipe de las tinieblas, así que demuestra a todos que puede volar. Todos los personajes entran en catarsis, un negrazo canta una canción fea de cojones y hay gente que baila. Cortinilla de estrellas, fundido en negro, y fin, tanto de la película como de la vergüenza ajena.



Opinión y puntuación sonrojante: es evidente que no todo va a ser cine de Lynch o Fritz Lang, pero con esta película se pasaron tres pueblos. El que suscribe es firme defensor de la cultura sonrojante, pero os prometo que mientras veía esta película sólo podía pensar en arrancarme los ojos. La aversión que siento al dolor físico hizo que solo llegara a arañarme los párpados. La puntuación sonrojante que otorgamos a este magnñifico truño, con un baremo comprendido entre el uno (nada sonrojante) y el quince (sonrojante hasta el infinito) es de catorce y medio.

Aún así preferimos al vampiro Condemor a cualquiera de los que salen en Crepúsculo.